Rutas Entre pueblos medievales y paisajes agrícolas

#1. El encanto de Girona y el espacio de cocina y degustación Local Market

Dicen de Girona que es una de las ciudades más románticas del mundo…

Puedes comprobarlo por ti mismo descubriendo cada uno de sus bellos rincones históricos: los laberínticos patios de la antigua judería, los baños árabes, el encantador monasterio de Sant Pere de Galligants o la imponente escalinata de la catedral de Santa Maria. Pero, sobre todo, no puedes irte sin subir a la muralla para disfrutar de unas vistas excepcionales de la ciudad, ni sin conocer el espacio de cocina y degustación Local Market de Mariona e Irene, unas auténticas expertas creadoras de experiencias enogastronómicas en la ciudad.

#2. La bodega del Gironès se encuentra en Sant Martí Vell: Eccocivi

A solo 15 km de Girona, en Sant Martí Vell, un precioso pueblo al pie de las Gavarres que ha mantenido intacta su atmósfera medieval, podemos visitar la bodega Eccocivi.

La finca y su vino más emblemático, Ca l’Elsa, deben su nombre a la masía situada junto a la bodega, que se ubica bajo tierra y está totalmente integrada en el paisaje. El proyecto arquitectónico y su fusión con el entorno y la tradición ya merecen una visita de por sí, pero, además, la bodega ofrece a los visitantes diferentes opciones para descubrir el terruño y sus vinos.

#3. El regalo de Salvador Dalí a su musa: el castillo Gala Dalí de Púbol

Una bonita y sinuosa carretera nos lleva, atravesando Madremanya, un pequeño y precioso municipio de la comarca del Gironès, hasta Púbol, localidad conocida en todo el mundo por el castillo Gala Dalí, que el genio regaló a su musa. Se trata de un edificio medieval que data del siglo xi y que se transformó en un mausoleo para Gala y en un taller para Salvador Dalí, y, por ende, en un rincón muy significativo en la creación daliniana.

#4. Monells, un pueblo de postal

A 6 km de Púbol se encuentra el pueblo medieval de Monells, conocido por ser escenario de varias filmaciones. Relájate bajo los soportales de la Plaça Major y deja que el tiempo pase sin mirar el reloj.

#5. El Trull Alenyà y la cerámica de La Bisbal d’Empordà

Justo a la entrada de La Bisbal, a medio camino entre Girona y las playas de la Costa Brava, puedes visitar el Trull Alenyà, un espacio dedicado al aceite de oliva virgen extra del Empordà en el que podrás degustar y comprar este producto, y conocer una de las pocas almazaras actuales que aún prensa el aceite con muelas de piedra.

En el pueblo de La Bisbal d’Empordà, la cerámica tradicional está presente en todas partes. Si estás interesado en esta industria no te olvides de visitar su interesante Terracotta Museo.

#6. La bodega Sota els Àngels y la agricultura biodinámica

Muy cerca de aquí, al pie de las Gavarres, se halla la bodega Sota els Àngels, que vive de y en profunda relación con la naturaleza. Se trata de una bodega familiar, de producción ecológica y biodinámica, donde podrás volver a conectar con la naturaleza y aprender más sobre la viticultura biodinámica.

#7. Peratallada, parada obligatoria

Una parada obligatoria en el Baix Empordà es el pueblo de Peratallada, declarado conjunto histórico-artístico y bien cultural de interés nacional (BCIN). Se trata de uno de los puntos más importantes de la ruta en lo que se refiere a arquitectura medieval, y es que Peratallada es rica en patrimonio histórico y cultural, y propone una amplia oferta artesanal y gastronómica a sus visitantes.

Pasea por sus calles de adoquines bordeadas de casas de piedra y goza de su encanto y de su artesanía.

#8. Degustación y comida entre manzanos en el Mooma

Entre los famosos campos de manzanas de Girona descubre Mooma, la primera sidrería-restaurante de Cataluña. A día de hoy está regentada por la tercera generación de una familia dedicada al cultivo de manzanas en el Empordà. Situada en el Mas Saulot, Mooma ofrece visitas guiadas, aptas para toda la familia, para probar su sidra y descubrir todo el proceso de la elaboración de este producto: cosecha, fermentación, filtrado, gasificación y embotellado. Y, si tienes la oportunidad, quédate a comer para saborear un auténtico menú basado en la manzana y la sidra.

#9. Pals... calles medievales, playas, arrozales y viñedos

Situado en un pequeño promontorio y construido alrededor de una antigua fortaleza, Pals es uno de los pueblos con más encanto de la Costa Brava y cuenta con un entorno espectacular de playas vírgenes de dunas, humedales y campos de arroz, para recorrer en bicicleta o a pie. También se puede visitar su molino de arroz. A lo largo del año, la localidad acoge diferentes eventos culturales y gastronómicos. Pero, sobre todo, no te vayas sin haber probado antes un buen arroz de Pals en alguno de sus restaurantes…

#10. La puerta de entrada a las bodegas del Baix Empordà: Mas Geli y Mas Oller

Como habrás podido comprobar, Pals es conocido por su entorno, por su arroz y por las manzanas de Girona. Pero Pals no es solamente eso. Y es que, desde hace ya un tiempo, la viña vuelve a hacerse un lugar entre sus parajes naturales. Acércate a Mas Geli, un proyecto familiar con viñedos jóvenes que no te dejará indiferente y donde podrás disfrutar de una comida entre vides y con espectaculares vistas al macizo del Montgrí. Tampoco puedes perderte la visita a la bodega Mas Oller, una antigua masía del siglo xvii situada en el pequeño pueblo de Torrent, a solo 4 km de Pals.

#11. El encanto indiano de Begur

Cerca de Pals se encuentran el precioso pueblo de Begur, famoso por su pasado indiano, y sus ocho calas y pequeñas playas: Sa Riera, Sa Tuna, Aiguablava, Illa Roja, Platja Fonda… En su casco antiguo, protegido por su reconocido castillo medieval, podrás descubrir algunas casas indianas de estilo colonial, disfrutar de una amplia y excelente oferta gastronómica con la que degustar el mejor pescado de roca y dejarte llevar por senderos y caminos de ronda que te adentrarán en sus playas de aguas cristalinas.

#12. Calonge y sus bodegas: Clos d’Agon, Viníric y Mas Eugeni

Seguimos en ruta hacia Calonge, con su castillo medieval en el centro del pueblo y las tres bodegas que podrás visitar: la prestigiosa bodega Clos d’Agon, con modernas instalaciones y viñedos en las Gavarres; la bodega Viníric, que te ofrece visitar sus viñedos a caballo y en poni, y la bodega Mas Eugeni, ubicada en una masía histórica de 1620.

#13. El Rebost de Can Moragues, producto 100 % ecológico y de proximidad

El Rebost de Can Moragues es un restaurante-tienda donde los protagonistas son los agricultores y el producto fresco de proximidad, y donde la carta, creada por el galardonado Sergi de Meià, se adapta a los ingredientes ecológicos de temporada, cultivados con técnicas de agricultura de alto valor natural.

También puedes visitar su obrador de mermeladas y salsas ecológicas y su huerto demostrativo y experimental de agricultura ecológica.