Imprescindibles Paisajes de Tramontana
Paisajes de Tramontana
Del cabo de Creus al macizo del Montgrí

En el Empordà, el viento frío del norte es y ha sido objeto de innumerables referencias literarias. Es un viento que da lugar a nubes de formas curiosas y deja un cielo claro y azul. A lo largo de la historia, la tramontana ha modelado unos parajes insólitos situados mayoritariamente en el litoral de la comarca del Alt Empordà.

Cap de Creus. Autor: Dani Salvà
  • Accesible por carretera o por mar, el punto más característico del itinerario de paisajes creados por la tramontana es, sin duda, el cabo de Creus, junto con su faro, donde es posible disfrutar de un aperitivo frente al mar.

  • Muy cerca se sitúa el maravilloso paraje de Tudela, de formaciones geológicas singulares, rocas erosionadas por el viento y miradores desde donde contemplar una de las panorámicas más espectaculares de nuestro país.

  • Paisajes rodeados de pueblos marineros tan bellos que son un imprescindible en ese itinerario: Cadaqués, Portlligat y El Port de la Selva.

  • Paisajes que van desde el cabo de Creus hasta el macizo del Montgrí, pasando por el golfo de Roses, que regala puestas de sol de ensueño a los amantes de la fotografía.

  • Una bahía a los pies del monasterio de Sant Pere de Rodes y del macizo de la Albera, marcados por la tramontana.

  • Y de la montaña regresamos a la costa, donde se encuentra la preciosa playa de Sant Martí d’Empúries y, detrás, las ruinas de Empúries, puerta de entrada de las culturas griega y romana en la península ibérica, hasta llegar a L’Escala y su paseo, repleto de restaurantes y donde disfrutar de la auténtica anchoa de L’Escala.

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