Imprescindibles La cara norte, el Pirineo de Girona
La cara norte, el Pirineo de Girona
Delicias de alta montaña

Rodeados de cumbres de casi 3.000 metros encontramos valles emblemáticos del Pirineo de Girona, como el de Núria o el de Camprodon. Las comarcas de la Cerdanya y el Ripollès, en el norte del territorio, son también parajes por excelencia para excursionistas y para los amantes de los deportes de montaña y de aventura.

Beget. Autor: Laurence Norah
  • En el Ripollès, que atesora cerca de cien monumentos románicos repartidos por diferentes pueblos, encontramos el magnífico valle de Camprodon, en la confluencia de los ríos Ter y Retort, donde se encuentra el municipio de Camprodon y su fotografiado puente Nuevo, de finales del siglo xiii.

  • El valle de Núria, accesible en tren cremallera desde Ribes de Freser, maravilla a cualquier visitante o senderista. Su santuario, lugar de peregrinación desde el siglo xii, y su lago están rodeados de un paisaje pintoresco, con prados verdes y montañas que rozan los 3.000 metros de altitud.

  • Estas comarcas constituyen un entorno privilegiado para excursionistas y aficionados a la hípica, la escalada, el senderismo o el trekking, ya que ofrecen diferentes itinerarios en plena naturaleza, con ascensos a cimas como el Puigpedrós, en la Cerdanya, o el Puigmal, situado entre las comarcas del Ripollès y la Cerdanya.

  • ¿Eres un amante del esquí? En Vallter, en Vall de Núria, en La Molina o en Masella podrás disfrutar del esquí alpino, de fondo o de montaña, de las raquetas de nieve, los trineos o el snowboard. Aventureros… ¡sobran motivos para escaparse!, ¿verdad?

  • El reconocido Parque Natural del Cadí-Moixeró es un espacio protegido que la Cerdanya comparte con las comarcas del Berguedà y el Alt Urgell. Sus dos cadenas montañosas forman parte de uno de los paisajes más impresionantes de nuestro país.

  • El Pirineo de Girona no solo nos sorprende por sus parajes, sino también por su gastronomía y por la cocina de montaña, de la Cerdanya y del Ripollès. No te vayas sin probar antes algunos productos de kilómetro cero: la ternera o los embutidos del Ripollès, el trinxat de la Cerdanya, el pato con nabos o el conejo con setas, tan típicos de la Cerdanya, la patatas del valle de Camprodon, las peras de Puigcerdà, las galletas Birba, los carquiñoles o las carícies y moixaines de Ripoll, el queso y la mantequilla de la D. O. P. Alt Urgell y Cerdanya…

  • Y donde el tiempo se detiene es en los pequeños y encantadores pueblos de Oix y Beget… dos de los rincones más especiales de la alta montaña de Girona. No te pierdas la pequeña iglesia de Sant Cristòfor de Beget y su Majestad, considerada una de las obras más bellas de Cataluña. Y, finalmente, escápate a Ripoll para visitar el monasterio de Santa Maria de Ripoll, pieza fundamental de la arquitectura románica catalana.

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